Primer Foro de Turismo y Diversidad LGBT+ en Jujuy: un punto de partida para el norte argentino

El Primer Foro de Turismo y Diversidad LGBT+ de Jujuy marcó un antes y un después para el norte argentino. En un territorio históricamente conservador, pero con una identidad cultural inmensa, el encuentro reunió a autoridades, organizaciones, referentes comunitarios y voces de distintas provincias para abrir una conversación necesaria: cómo construir destinos seguros, accesibles y realmente inclusivos. MasQLine estuvo presente para registrar ese momento, escuchar a sus protagonistas y dejar memoria de una jornada que comenzó como un foro y terminó como una declaración colectiva de futuro.

Una conversación largamente esperada

Llegar a Jujuy no fue solo asistir a un evento: fue entrar en un territorio donde cada gesto importa y donde la diversidad todavía pelea por espacios seguros. En un espacio cargado de memoria histórica, se abrió una conversación impulsada por personas que desde municipios, comunidades y proyectos empujan para que el norte sea un lugar donde todas las identidades puedan viajar, trabajar, mostrarse y existir sin miedo.

Desde MasQLine sentimos ese pulso apenas llegamos: orgullo, expectativa y la certeza de estar presenciando un momento que va más allá de un foro turístico. Lo que se sembró ese día no es solo una política pública, sino una nueva manera de imaginar el futuro del norte y de abrir caminos que ya no deberían cerrarse.

Un espacio de trabajo colectivo

La agenda del foro combinó exposiciones técnicas, políticas públicas, resultados de capacitaciones y testimonios territoriales. Participaron equipos de turismo, áreas de diversidad, organizaciones y referentes de distintas provincias, junto con aportes federales como el mensaje institucional de la Cámara de Comercio LGBT+ y la presentación de estrategias de regiones como Salta y La Rioja.

El encuentro funcionó como una mesa de trabajo ampliada, donde se revisaron avances, desafíos y próximos pasos para fortalecer la inclusión dentro del sector turístico.

Turismo inclusivo: del buen trato intuitivo a los estándares reales

Uno de los ejes centrales fue profesionalizar la inclusión: pasar del buen trato espontáneo a prácticas sostenidas de accesibilidad, capacitación y comunicación respetuosa. Se destacó, además, un dato clave: el turismo LGBTQ+ aporta cerca de un 30 % más en consumo, convirtiendo a la diversidad en un valor estratégico, no solo simbólico.

Desde la Dirección de Turismo de San Salvador de Jujuy, Gabriela Malica y Belén Gutiérrez señalaron que, aunque el trabajo avanza desde 2020, la brecha todavía es grande: de más de 280 establecimientos, muy pocos están realmente preparados para recibir a personas del colectivo. El desafío es cultural, generacional y operativo: formar personal, garantizar trato digno y sostener procesos más allá de las buenas intenciones.

Sellos y certificaciones: herramientas que ordenan y profesionalizan

El foro mostró que la inclusión turística avanza cuando existen herramientas concretas. Jujuy presentó los resultados de su sello de espacios inclusivos, desarrollado junto a la Cámara de Comercio LGBT+, con establecimientos acompañados en procesos de sensibilización y mejora.

Salta, por su parte, expuso un modelo más consolidado con su Sello Amigable, un distintivo anual que combina formación —incluida la Ley Micaela aplicada al turismo— con seguimiento directo a hoteles y emprendimientos. Su enfoque puerta a puerta y la participación activa del sector privado despertaron interés por su eficacia y continuidad.

En ambos casos, los sellos funcionan como algo más que un certificado: ordenan prácticas, elevan estándares y acercan a los destinos a un turismo realmente seguro y profesional para la comunidad.

Territorialidad: inclusión que nace en los municipios

El trabajo territorial también tuvo protagonismo. En Perico, Aníbal Mansilla destacó cómo integrar la diversidad en fiestas, actividades y medios locales genera presencia real en la comunidad. Su objetivo es simple y contundente: “que las personas no solo pasen por Perico, sino que se queden”.

Otras localidades compartieron procesos similares vinculados a capacitaciones y al sello inclusivo, mostrando que cuando los municipios articulan turismo, diversidad y comunicación, el cambio empieza a sentirse en el día a día.

Voces trans: resiliencia y construcción cotidiana

Algunas voces trans que participaron del foro, como Daira Delfina (Fundación Damas de Hierro), remarcaron la importancia del acompañamiento comunitario y de espacios como la Casa Trans para sostener a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

Desde Salta, Gabriela Dagún aportó una mirada política construida en más de una década de trabajo estatal y en avances logrados gracias a la Ley de Identidad de Género, dejando un mensaje claro: “es tu momento, perdé el miedo y hacete ver”.

También estuvo presente Sharlott, referente trans de Calilegua, que combina identidad, cultura y territorio para abrir espacios de expresión en una región donde la visibilidad todavía exige coraje. En paralelo, emprendedoras como Dana Liz muestran otro camino posible: transformar historias personales en proyectos concretos dentro del turismo.

Todas estas voces coinciden en lo esencial: la inclusión se sostiene con personas, prácticas y presencia real, no solo con políticas.

Arte y cultura: identidad viva del norte

El foro también abrió espacio a expresiones artísticas que son parte esencial de la identidad queer del norte. La participación de Nefis Moan, referente del drag local, evidenció cómo la escena se expande hacia espacios institucionales y culturales. Su trayectoria subrayó la importancia de sostener la visibilidad en territorios donde aún persisten resistencias.

La jornada incluyó además la presentación desde La Rioja de “Enamorate en la Chaya”, una pieza audiovisual que celebra diversidad y tradición. Estas intervenciones demostraron que la visibilidad no es solo representación: es cultura viva, memoria y territorio.

Lo que viene: continuidad, articulación y compromiso

El encuentro cerró con una coincidencia general: la inclusión necesita continuidad y articulación. Equipos técnicos, municipios y áreas provinciales delinearon próximos pasos vinculados a nuevas capacitaciones, fortalecimiento de sellos inclusivos y acciones conjuntas entre turismo, diversidad y comunicación.

En este marco, Karina Maciel Zenteno, impulsora clave del foro, destacó la importancia de construir desde el esfuerzo y la colaboración: “Me siento motivada y apasionada por avanzar. Tengo un legado que me impulsa y la confianza en mis proyectos para llevarlos hasta donde sea posible”. También confirmó que ya está en marcha la segunda edición del Foro de Turismo y Diversidad LGBT+ de Jujuy, con nuevas propuestas y objetivos ampliados.

Este primer encuentro no fue un hecho aislado, sino el inicio de un camino que la provincia está dispuesta a profundizar.

Colaboradores:

Para MasQLine, estar presente en este primer foro significó más que una cobertura: fue acompañar un proceso que empieza a tomar forma en un territorio donde la diversidad todavía necesita espacios seguros y políticas sostenidas. Las voces reunidas en Jujuy mostraron que la construcción de un turismo inclusivo no depende solo de sellos o programas, sino de personas que impulsan cambios desde municipios, comunidades y trayectorias individuales.

Nuestro compromiso es seguir registrando estos avances, amplificar a quienes trabajan por una región más justa y contribuir a que el norte —con su identidad, su cultura y su gente— siga abriendo caminos de libertad, pertenencia y visibilidad.

 

Ali Rafael Rivas

La libertad se representa en diversas versiones, lo importante de ella es que nuestro propio concepto no limite la libertad que tienen las demas personas…

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