Morboso Fest: una noche donde la comunidad se encuentra y la fiesta cobra sentido

Anoche fuimos a Morboso Fest, una fiesta que a lo largo de este año fue creciendo, aprendiendo de su propia comunidad y consolidando una identidad que hoy se siente clara, sólida y auténtica. No es una fiesta de pose, ni de etiquetas rígidas: es un espacio donde la gente va a pasarla bien, a encontrarse, a bailar y a expresarse con libertad.

La experiencia fue, sinceramente, muy buena. Desde la organización general hasta los detalles finos —iluminación, visuales, sonido, dinámica de pista— todo estuvo cuidado y bien resuelto. Se notó un staff atento, presente y comprometido, algo que no siempre es tan fácil de encontrar en la noche.

Una fiesta que creció con su gente

Morboso no apareció de un día para el otro. Es una fiesta que fue evolucionando durante todo el año, probando formatos, escuchando a su público y encontrando su propio pulso. Hoy se convirtió en una referencia fuerte, especialmente dentro de la comunidad bear, aunque su espíritu es claramente abierto y diverso: distintos cuerpos, identidades y expresiones conviven sin tensiones ni jerarquías.

Durante la noche vimos algo que dice mucho: performances espontáneas del propio público, que se sumaron naturalmente a la energía de la pista. Los bailarines y performers oficiales estuvieron a la altura de esa vibra colectiva, sin competir con ella, sino acompañándola. Eso habla de una fiesta viva, no de un show impuesto.

Música, visuales y energía en equilibrio

La música fue otro de los grandes aciertos. El line up logró sostener la pista durante toda la noche, con sets intensos y bien armados que acompañaron el clima fetichista, sensual y festivo de la edición.

La iluminación y los videos de pantalla merecen una mención especial: aportaron atmósfera sin saturar, potenciando la experiencia sin quitarle protagonismo a la gente. Todo estaba al servicio de la pista, que es donde Morboso realmente sucede.

Durante la noche también estuvo presente el emprendimiento @kinky_side_, con showroom en Villa Devoto, sumando su propuesta fetish y de diseño al clima general de la fiesta. La participación de emprendedores de la comunidad le dio un valor extra a la experiencia, reforzando ese espíritu de apoyo y circulación entre proyectos que crecen desde adentro.

Además, como parte de la dinámica de la noche, a partir de las 3:00 AM se habilitó el cuarto oscuro, sumando una capa más de intensidad a la propuesta, que se integró de manera orgánica al resto de los shows, la música y la energía del público, manteniendo siempre un marco cuidado y consensuado.

Nacho, Pepino y el corazón de Morboso

Durante la noche también pudimos entrevistar a Nacho, creador de la marca Pepino y organizador de Morboso Fest. Su recorrido personal y su mirada ayudan a entender por qué esta fiesta funciona como funciona.

Nacho llegó a Buenos Aires desde el norte del país, desde Orán (Salta), con una historia de trabajo, búsqueda y construcción desde abajo. Primero fue la ropa, el cuero, el fetish; después, casi de forma natural, empezó a formarse una comunidad alrededor de eso. Morboso nació justamente de detectar un vacío: la falta de una fiesta fetichista con identidad propia, pensada desde y para la comunidad.

En la charla quedó algo muy claro: Morboso no existe sin la gente. No es un proyecto personalista ni cerrado; es una construcción colectiva donde el público es protagonista. Esa idea atraviesa toda la experiencia y se siente en la pista.

El crecimiento no fue lineal. Hubo noches más chicas, momentos de duda y aprendizaje, pero también decisiones clave: sumar arte, inspirarse en escenas de Brasil, España, México y otros países, y entender que la identidad no se impone, se descubre con el tiempo.

Hoy Morboso pisa fuerte porque sabe quién es.

Una edición para cerrar el año en alto

La edición MILK NIGHT fue una forma potente de despedir el año: una celebración de la energía bear, leather y queer, con una estética clara, sensual y provocadora, pero siempre cuidada. DJs, drags, gogos y performers de la comunidad construyeron una noche intensa, sin perder nunca el eje del disfrute colectivo.

Nuestra mirada desde MasQLine

Desde MasQLine recomendamos plenamente Morboso Fest.
Por organización, por propuesta, por energía, por música y —sobre todo— por el clima humano que se genera. Se siente una fiesta hecha con ganas, con trabajo real y con respeto por la comunidad que la sostiene.

Nos llevamos, además, material muy valioso de la entrevista con Nacho, que pronto vamos a profundizar en una nota aparte para contar mejor su historia, su mirada como creador y lo que se viene para Morboso en 2026.

Porque cuando una fiesta crece con su gente, se nota. Y Morboso, hoy, lo demuestra.

Ali Rafael Rivas

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