Lali hizo historia: quinto Vélez agotado y un cierre de año consagratorio

El martes por la noche, Lali volvió a subirse al escenario del Estadio Vélez y lo hizo para marcar un hito que ya forma parte de la historia de la música argentina: cinco shows completamente agotados en un mismo año en ese estadio. Más de 200.000 personas fueron parte de esta serie histórica que coronó un 2025 excepcional para la artista.

Lejos de tratarse de un recital más, el quinto Vélez funcionó como cierre simbólico de una etapa, una celebración colectiva y una confirmación de un presente artístico que atraviesa fronteras, géneros y generaciones.

Un año que la consolidó como figura central del pop argentino

Durante 2025, Lali no solo agotó estadios: también llevó su tour por 19 ciudades de Argentina, Uruguay y España, convocando a más de 350.000 personas en total. A esto se sumó el lanzamiento de su álbum No vayas a atender cuando el demonio llama, que superó los 35 millones de reproducciones, alcanzó el Top 5 Global de Spotify y se convirtió en el disco argentino más vendido del año.

El impacto trascendió lo musical. Su documental LALI: La que le gana al tiempo, estrenado en Netflix, mostró con sensibilidad su transformación personal y artística, ampliando aún más su llegada a públicos diversos

Un show de escala internacional

El quinto Vélez fue una experiencia de gran despliegue: 31 artistas en escena, entre banda, músicos, coristas, vientos, 16 bailarines y 16 drags, construyeron un espectáculo audiovisual de alto impacto, sostenido de principio a fin, incluso en una noche marcada por el calor y el clima veraniego.

La dirección general estuvo a cargo de Lautaro Espósito, con dirección musical de Juan Giménez Kuj, y un equipo creativo integrado por Chipi Rud, Lu Torfano, Tomi Luján, Fran Azorai y Carolina Cohen. La puesta escénica diseñada por Sergio Lacroix terminó de consolidar un show de nivel internacional.

Un repertorio que sintetiza quién es Lali hoy

El setlist recorrió distintos momentos de su carrera y de su presente artístico. Canciones como LOKURA, SEXY, 2 Son 3, Obsesión y N5 convivieron con himnos como Boomerang, Incondicional y Ego. Hubo espacio para la emoción con una versión íntima de No hay héroes en guitarra, y para la euforia total con 33, cuando Dillom irrumpió cantando desde el público.

La diversidad volvió a ocupar un lugar central con Soy, coronada por una interpretación especial de Soy lo que soy junto a Sandra Mihanovich, antes de un cierre arrollador con Payaso y No me importa, cantadas por un estadio completamente entregado.

Más que un récord: un momento cultural

El quinto Vélez no fue solo un récord de ventas o producción. Fue la confirmación de una artista que emociona, convoca y representa, que dialoga con la diversidad, la identidad y el presente cultural de una generación.

Lali cerró el año dejando claro que lo construido no es casualidad: es trabajo, visión y una conexión genuina con su público. El 2025 la encuentra no solo como una de las figuras más importantes del pop argentino, sino como una artista que ya está escribiendo un legado propio.

Agradecimientos a
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CZ Comunicación

por la información y material compartido.

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