FIT 2025 y la diversidad: una inquietud pendiente

La Feria Internacional de Turismo 2025 fue un éxito en participación, stands, propuestas y público. Sin embargo, en mi recorrido noté algo que me llamó la atención: la escasa o casi nula visibilidad de propuestas dirigidas específicamente al segmento LGBTQ+.

No lo planteo como una crítica dura, sino como una inquietud personal. El turismo LGBTQ+ es un sector en crecimiento, con viajeros que buscan destinos seguros, inclusivos y con experiencias diseñadas para ellos. Y, aunque existen ferias especializadas, ¿por qué no integrar esta mirada también en el mayor evento turístico de Latinoamérica?

Lo que sí estuvo presente

Dentro de la FIT hubo algunas excepciones valiosas que vale la pena destacar:

  • Uruguay: no solo llevó un escritorio específico de turismo LGBTQ+ dentro de su stand nacional, sino que además compartió material exclusivo dedicado al segmento: guías, información de destinos y la muestra de un trabajo institucional que lleva más de una década. Conversé con Adrián Russo, presidente de la Cámara de Comercio y Negocios LGBT del Uruguay, quien relató cómo desde 2011 se viene consolidando un ecosistema de inclusión con capacitaciones, el sello de calidad “Empresa Inclusiva LGBT+” y eventos que hoy son referencia, como el Pride de Colonia o el Pride de Montevideo, que alcanzan niveles altísimos de ocupación hotelera.
  • Chile: representado por Mike Carmona de la Secretaría de Turismo, coincidió en que la FIT carece de espacios visibles para la diversidad. Comentó que en Chile se han impulsado capacitaciones a la industria y acciones comerciales internacionales como el GNetwork, y que la expectativa es que ferias regionales comiencen a integrar la diversidad como lo hacen eventos globales como FITUR o la ITB.
  • México: presentó materiales específicos como el manual “CDMX Capital LGBTTTI”, una guía completa que reúne información, buenas prácticas y propuestas para viajeros de la comunidad. Este gesto demostró que, aun en un contexto de baja visibilidad en la feria, hay países que apuestan por mostrar un compromiso sostenido con el turismo inclusivo.

Argentina: a través de la voz de Eugenia Velich, referente del sector privado, que destacó la diferencia entre la experiencia inclusiva del GNetwork —donde todo gira en torno a la comunidad LGBTQ+— y la FIT, donde el tema pasó casi desapercibido.

Contraste con GNETWORK360

La diferencia se hace aún más clara si la contrasto con lo vivido semanas antes en el GNETWORK360, que se celebró en Buenos Aires del 27 al 29 de agosto. Allí, en el Hilton, todo giró alrededor del turismo inclusivo: más de veinte conferencias, provincias argentinas presentando acciones, países como España, Estados Unidos y Cuba mostrando políticas concretas, y un fuerte foco en accesibilidad medible y certificada.

Mientras que en FIT la diversidad apenas tuvo espacios puntuales —como Uruguay, Chile o México—, en GNETWORK360 la inclusión fue el eje central, con networking y acuerdos que mostraron el potencial del segmento. Es un recordatorio de que cuando la diversidad se pone en agenda, se convierte en motor real para destinos y empresas.

Aclaración y oportunidad

No pretendo representar el 100% de la feria: probablemente hubo más propuestas LGBTQ+ que no llegué a ver. Pero al revisar el programa oficial, no encontré charlas específicas, y varios operadores admitieron que aún no saben cómo atender a este público.

La FIT, por su magnitud, tiene la oportunidad perfecta para romper mitos y mostrar al público general que la diversidad no es un fantasma, sino parte real del turismo. Brindar capacitaciones adecuadas y visibilidad concreta a estos temas abriría más canales de diálogo, formación y oportunidades para todos los sectores.

Una oportunidad más que un vacío

Las voces recogidas en la feria coinciden en algo: no se trata de una obligación, sino de una oportunidad. El turismo LGBTQ+ no debería estar limitado a un mes de banderas o a ferias de nicho, sino integrado todo el año en la propuesta de destinos y marcas.

La FIT es el espacio ideal para mostrar que la diversidad es parte del turismo global, no un segmento aparte. Y como primera experiencia en esta feria, me quedó esa inquietud: ¿cómo logramos que la visibilidad y el trabajo inclusivo que ya existe en países como Uruguay, Chile o México tenga también su espacio en el evento más grande de la región?

Feria Internacional del Turismo

Me llevo la sensación de que la FIT es un motor de encuentro y creatividad para el turismo. Pero también el deseo de que, en próximas ediciones, la diversidad tenga un lugar más visible.
Porque hablar de turismo LGBTQ+ no es hablar de un nicho, sino de un público real que viaja, consume, aporta y busca destinos seguros.

Soy Ali Rafael Rivas, y esta fue mi primera FIT: una experiencia que me inspiró y me recordó que la diversidad debe estar en el centro de la conversación turística.

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