Entender la escena LGBTQIA+ de Buenos Aires es imposible sin situarse en julio de 1985. Mientras la ciudad terminaba de despertar a la democracia, abría sus puertas In Vitro en la calle Azcuénaga. Bajo la visión de su creador, Luis Zicarelli, este espacio no fue un simple boliche; fue la piedra fundacional de una identidad nocturna que hoy continúa vigente a través de KM Zero, Loka y El Desvío.
Cuna de Leyendas: El Debut de Cris Miró
La relevancia histórica de In Vitro se mide por la magnitud de los artistas que pasaron por su escenario. Un hito ineludible fue el debut de la inolvidable Cris Miró, cuya historia ha vuelto a la luz recientemente gracias a la serie Cris Miró (Ella). Su presencia en este sótano icónico marcó un antes y un después en la visibilidad de nuestra comunidad. Este espacio funcionó como un laboratorio de talento donde figuras de la talla de Jean François Casanovas, Raúl Gala y Elena Roger desafiaron los límites del espectáculo convencional. Hoy, esa excelencia artística se mantiene viva tanto en San Telmo (Perú 259) como en Recoleta (Azcuénaga 1007), con propuestas de altísimo nivel que honran ese legado de profesionalismo.
Generación 85 – Una Coincidencia de Destino
Hay una conexión mística que a veces une los proyectos con las personas. In Vitro nació en julio de 1985, el mismo año que yo. Descubrir esta coincidencia durante mi reciente visita a El Desvío —justamente celebrando mi cumpleaños— le dio un sentido completamente distinto a la nota. Caminar hoy por los mismos pasillos donde la noche porteña se transformó, sabiendo que el lugar y yo compartimos el mismo tiempo de vida, me permitió mirar el trabajo de Luis desde otra óptica. En Azcuénaga 1007, la mística sigue intacta con shows que mantienen la vara alta. Entre estas propuestas actuales destacamos a figuras como Akira Boylesque, cuya increíble capacidad de fusionar el Tango Queer y el performance ya hemos documentado en profundidad aquí en MasQLine.
Resistencia y el Código de Cuidado: De las Razzias al Refugio
La historia de Luis Zicarelli también se cuenta desde la resistencia civil. En los inicios de In Vitro, Luis recuerda con claridad una época donde el simple hecho de congregarse era motivo para que «te llevaran preso porque sí». Mantener las puertas abiertas en 1985 era un acto de valentía frente a un sistema que perseguía sistemáticamente la identidad.
Esa experiencia moldeó la filosofía de seguridad que hoy rige en sus locales. Para Luis, el rol de quien maneja la noche implica una responsabilidad activa sobre el bienestar del otro: cuidar a la gente para evitar que, ante cualquier vulnerabilidad, sean víctimas de robos o violencia al salir a la calle. Es una visión donde el boliche vuelve a sus raíces: un refugio seguro para la comunidad.
La Estrategia de la Madrugada: El Oficio de no Dormir
Sostener una marca durante más de cuatro décadas es producto de una disciplina que Luis separa de la diversión. Abrir de lunes a lunes, toda la madrugada, es un compromiso costoso que garantiza que el público siempre encuentre pertenencia. Luis es contundente: esto debe tomarse como un trabajo riguroso; confundir el oficio con la joda es el camino al fracaso. Esta mentalidad profesional permite gestionar un boliche que nunca baja la persiana, entendiendo que la constancia es la mejor herramienta frente a la competencia.
El Termómetro de la Ciudad: Turismo y Realidad
La proyección de estas marcas funciona como un imán para el turismo que busca una experiencia auténtica y «friendly». Según Camila, la clave es el «boca en boca» constante que posiciona al local como el lugar que siempre está abierto. Sin embargo, Luis aporta una mirada cruda: la frecuencia de público no es ajena a la coyuntura económica y los conflictos internacionales, que han enfriado el flujo turístico este año. El boliche no es una burbuja, sino un termómetro de la realidad porteña.
Voces en Red: Del Dial al Streaming
La permanencia de estas marcas también se apoya en su salto a los nuevos medios, un terreno donde tanto Luis como Camila cuentan con trayectoria previa en el streaming 70/30. Luis Zicarelli (@zicarellikm) traslada su oficio de décadas en la radio tradicional al formato digital con su programa «Borderland».
En sintonía, Cami Molina (@camilamoln) presenta el ciclo «No apto para tibios», una propuesta que, aunque está dando sus primeros pasos, funciona como un magazine que integra temas de moda, mística y sexualidad. A través de esta veta comunicacional y de una gestión constante en Instagram (@kmzero.loka), el histórico «boca en boca» del boliche se mantiene actualizado en la conversación digital.
Reconocer el Camino
Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Luis Zicarelli y Camila Molina por su calidez y por recibirnos en Loka. Sus palabras nos permitieron documentar una parte viva de nuestra historia. A Luis, le extendemos un reconocimiento especial: en una ciudad que no siempre fue amable, él fue uno de los primeros en marcar un camino de resistencia y libertad para nuestra comunidad.
Desde MasQLine, nuestro objetivo es seguir apoyando a la comunidad y a emprendedores como ellos, que con su visión y esfuerzo mantienen viva nuestra red de valor y cooperación. Gracias por haber «pisado el camino antes» y por seguir garantizando hoy lugares donde nuestra identidad puede expresarse con orgullo y seguridad.






