Solange e Isaías: La boda trans en Corrientes que abre conciencias y desafía las estructuras

El pasado 28 de enero, una pareja trans celebró su unión religiosa en la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya. Un hecho histórico que combina fe, identidad y la búsqueda de una bendición que no debería tener dueños.

El pasado 28 de enero, la ciudad de Corrientes fue testigo de un suceso inédito. Solange Ayala, una mujer trans, e Isaías, un varón trans, ingresaron a la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya no como espectadores, sino como protagonistas. Allí, frente al altar y ante los ojos de Dios, celebraron su matrimonio religioso, días después de haber concretado su unión civil.

La ceremonia se llevó a cabo con normalidad, respetando sus identidades autopercibidas y nombres de pila, en un clima de profunda emoción familiar.

Un paso histórico: La mirada de MasQLine

Desde este espacio, consideramos que lo sucedido en Corrientes es un hecho histórico e inédito. En tiempos donde la comunidad LGBTIQ+ sigue luchando por ser reconocida en todos los ámbitos, ganar espacios dentro de la fe es fundamental.

Felicitamos a la pareja que se atrevió a dar el paso, a golpear las puertas de la institución y manifestar su voluntad de recibir el sacramento. Y también celebramos la actitud del sacerdote que, lejos de expulsar, decidió acompañar y brindar el apoyo necesario para que este momento fuera posible.

El argumento: ¿Un vacío legal o un cumplimiento técnico?

¿Cómo fue posible esta boda dentro de una institución tan conservadora? El argumento radica en una interpretación estricta del dogma. Según manifestó Solange a Radio Sudamericana, la clave estuvo en la biología:

«Nos pudimos casar porque somos de sexo biológico distinto», explicó la novia.

Al ser ella mujer trans y él varón trans, la pareja cumple con el requisito técnico de «hombre y mujer» que exige la Iglesia. Es, de alguna manera, el hallazgo de un espacio donde la norma canónica y la identidad de género pudieron convivir sin anularse.

Sin embargo, tras la difusión de la noticia, el Arzobispado de Corrientes emitió un comunicado advirtiendo que no se cumplieron los pasos administrativos y anunciando posibles sanciones, intentando así cerrar la puerta que la pareja logró abrir.

El amor y la fe por sobre todo

Más allá de los comunicados, de los egos institucionales o de las opiniones externas, lo que prevalece aquí es lo que Solange e Isaías sienten en su corazón.

No actuaron desde la provocación, sino desde la convicción. Los mueve el amor y una fe profunda que les dice que están actuando bien. Porque, en definitiva, sintieron el derecho genuino a recibir una bendición que no debería ser exclusiva de nadie, ya que, como bien sabemos, todos somos hijos del mismo Dios.

Ojalá este sea el punto de partida para que, más temprano que tarde, la fe deje de pedir documentos para entregar amor.

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