La Cooperativa Textil Nadia Echazú es la primera escuela/cooperativa textil gestionada por travestis y trans en Argentina. Nacida en 2008 en el barrio Crucecita, Avellaneda, fue impulsada por el sueño de la activista Lohana Berkins para brindar contención, capacitación laboral y trabajo digno a un colectivo históricamente excluido. Con el tiempo, el proyecto tomó fuerza propia y recibió reconocimiento por su aporte a la integración social; llegó a emplear a decenas de trabajadoras y sostuvo, incluso en contextos adversos, una premisa central: construir comunidad, oficio y futuro desde el “amor travesti” como práctica colectiva de cuidado y resistencia.